La esteticista y cosmetóloga, Andrea Irala, propietaria de “Andrea Dom” y encargada de atender a figuras del medio; aclaró que su centro de belleza es un lugar abierto para todo público y que no discrimina clase social. “Me han comentado clientes que han ido a otro lugar y se sintieron menospreciados por su vestimenta, o porque iban de forma sencilla y eso no es para nada ético”, expresó la profesional.
-Andrea, ¿cuál es el principal plus que ofrecen en Andrea Dom?
-Nos encargamos de cada servicio sea plus, porque el cliente se merece que cada servicio por más mínimo sea excelente y de calidad.
-¿Además de la calidad se caracterizan por atender por igual a todos los clientes?
-La calidez humana por sobre todo, todos los clientes que eligen nuestro centro es por algo., entonces se merecen solo lo mejor en atención, para esta profesión se requiere del don de servicio y el cliente se queda dónde es bien tratado.
-¿Qué opinás de los centros de belleza que de alguna manera discriminan clientes por su facha o clase social?
-Y no puedo hablar de otros lugares porque no corresponde, nosotros nos centramos en brindarle calidez, buena atención y buen servicio desde que llega hasta que se retire no importa la clase social.
-¿A vos no te importa si van en zapatilla o vestidos humildemente a tu local?
-Para nada la vestimenta ni la clase social no determinan a las personas, en este establecimiento son todos más que bienvenidos, eso sí me han comentado clientes que han ido a otro lugar y se sintieron menospreciados por su vestimenta, o porque iban de forma sencilla y eso no es para nada ético.
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