La exmodelo paraguaya Gabriela Guillén (39) reveló las secuelas que arrastra tras su paso por el reality español “Supervivientes”.
Aunque la experiencia en el reality suele presentarse como una aventura extrema, para la creadora de contenido la vuelta a la normalidad se ha convertido en un auténtico desafío físico y emocional.
Lejos de la playa, las pruebas y la convivencia en los Cayos Cochinos, la compatriota reconoce ahora que su cuerpo y su relación con la comida han cambiado de forma significativa tras semanas de supervivencia al límite.
En sus últimas declaraciones, la paraguaya ha confesado con total sinceridad que arrastra secuelas que todavía condicionan su día a día. “Estoy bastante tocada del estómago, me cuesta comer y me da hasta miedo”, ha llegado a admitir, una frase que refleja el impacto real que la experiencia ha tenido en su organismo.
Lo que en un principio fue una aventura televisiva más, se ha transformado en un proceso de recuperación lento en el que su sistema digestivo está teniendo dificultades para readaptarse a una alimentación normal.
Durante su estancia en el programa, las condiciones extremas marcaron su ritmo vital. La falta de comida, la escasez de recursos básicos y el desgaste físico propio del formato llevaron a su cuerpo a un estado de resistencia máxima.
Ahora, de vuelta en España, ese esfuerzo pasa factura. Guillén explica que su estómago se encuentra “bastante tocado” y que incluso acciones tan cotidianas como sentarse a la mesa o pensar en comer se han convertido en momentos de ansiedad. Una situación que no es aislada entre los concursantes del formato, pero que en su caso ha tenido una especial intensidad.
PSICOLOGICO
Según ha relatado, el problema no es solo físico, sino también psicológico. El hecho de haber pasado tantas semanas con una alimentación mínima ha provocado una especie de bloqueo emocional hacia la comida. Esa relación alterada con la alimentación, habitual en quienes pasan por realities de supervivencia extrema, se traduce en una sensación de rechazo o miedo ante ciertos alimentos o cantidades. En su caso, la adaptación está siendo progresiva y bajo supervisión, aunque ella misma reconoce que el proceso no es fácil.
A pesar de todo, Gabriela intenta mantener un mensaje de calma y recuperación. Tras el impacto inicial a su regreso, ha asegurado que poco a poco se encuentra mejor, aunque la vuelta a la normalidad está siendo más lenta de lo esperado.
El cuerpo necesita tiempo para recuperar el equilibrio perdido, especialmente después de una experiencia en la que el metabolismo se ve alterado durante semanas. En este sentido, su caso no es una excepción dentro del universo de Supervivientes, donde numerosos exconcursantes han hablado en el pasado de problemas digestivos, cambios de peso bruscos o dificultades para volver a hábitos alimentarios estables.
La entrada Paraguaya he’i que salió traumada de reality español: “Me da miedo” se publicó primero en Popular.






